sábado, octubre 14, 2006

Diccionarios celestiales

Los Dioses, que leen a Borges, se reparten desde siempre la tarea de registrar el habla de todas las personas del mundo, en todas las lenguas del mundo. Después, cuando de una lengua todos sus hablantes mueren, publican un diccionario. Antes no, pues no conciben que un diccionario no albergue todos los usos de una lengua. En eso consisten los suyos. Entre los más codiciados por los hombres se cuentan el de latín, el de griego, el de sánscrito y el de lineal C. Entre los más extraños, el de ardhamagadhi, lengua de los antiguos sutras jainistas, y el de suniita, derivado del ardhamagadhi que se habló en Asia Menor entre los siglos siete y tres antes de Cristo (que en el cielo va con minúscula). Sin embargo todos esos trabajos son fragmentarios. Y un día, cuando todos hayamos muerto, los Dioses daran a conocer la última y primera edición de la Obra Mayor, que dará cuenta de la única lengua que en su historia hablaron los hombres.

1 comentario:

Unknown dijo...

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