Me llamó la atención el hecho, que todo académico supongo conocerá, de que con el pasaje del primero al segundo de mis autores italianos haya recuperado, sin saberlo, una relación epigonal, el hecho de que descubriera, leyendo solamente dos libros, que uno encontraba en el otro su origen, su razón o al menos su fuente. Le città invisibili, de Calvino, no puede ser, como dice Calvino, el fruto puro de sus desordenados caprichos artísticos. Le città invisibili es la continuación, y en el mismo tono además, de una de las historias narradas por Gog, esa que empieza en la página 85 de la primera edición y que lleva por título “Nuovisime città”.
Tracuzco, primero de manera literal, después como la hubiera traducido un lobense de la calle, clase media (o sea "calle media"):
Capetown, 8 de Noviembre
¿Quién diablos le habrá dicho al señor Sulkas Perkunas que yo planeaba crear una ciudad nueva? Que yo recuerde, nunca se lo confié a nadie. ¿Y cómo habrá hecho este lituano fantástico para encontrarme acá en Sudáfrica donde yo esperaba, por fin, pasar desapercibido?
El Señor Sulkas Perkunas no quiso satisfacer estas curiosidades. Es un hombre de unos treinta años, pero tan sombrío y huraño como un director de presidio que tuviera sesenta. En su rostro, apagado y quemado como el de un labrador, se abren dos ojos celestes, claros, casi blancos, atentos y severos como los de los chicos pobres. Estirado, desabrido, mal vestido, coronado con un anchísimo fieltro grisáceo, se me acercó intrépidamente mientras volvía al hotel y me pidió un momento para charlar, dijo, de algo que no admitía dilaciones. Lo hice entrar conmigo a una sala de espera. Supe entonces que era rubio, y que llevaba bajo el brazo un gran rollo de papeles.
-No voy a perder el tiempo con excusas superfluas, comenzó. Soy Sulkas Perkunas...
Me cansé. Mañana sigo. Pero antes déjenme decirles esto: el lobense calle media habría empezado así: "¿Hola, mamá? ¿Vos le dijiste a Sulkas Perkunas que yo estaba por hacer una ciudad? (Silencio.) ¿Y quién mierda se lo dijo entonces? (Silencio.) No, yo no se lo dije antes a nadie. (Silencio.) La única que lo pudo adivinar sos vos."
domingo, enero 20, 2008
Titulo Italiano 3: continuación
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1 comentario:
Què verdad màs triste... Ja!
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